Leadership oct. 6, 2014

Has­ta que mi dimisión nos separe

Las enseñan­zas de un estu­dio sobre las rela­ciones conyu­gales quizás pron­to se empiecen a uti­lizar en el entorno laboral

Yevgenia Nayberg

Based on the research of

Eli J Finkel

Erica B. Slotter

Laura B. Luchies

Gregory M. Walton

James J. Gross

Las inves­ti­ga­ciones sobre el mat­ri­mo­nio ¿podrían enseñar a las empre­sas a man­ten­er más sat­is­fe­cho al personal?

Eli Finkel lo quiere averiguar. Finkel, famoso por sus tra­ba­jos sobre las rela­ciones de pare­ja, empezó a tra­ba­jar en la Kel­logg School de pro­fe­sor de gestión y orga­ni­za­ciones en 2013. Sigue sien­do pro­fe­sor de psi­cología en el Wein­berg Col­lege of Arts and Sci­ences de la North­west­ern University.

Su reciente interés por el mun­do de la empre­sa se debe a su firme sospecha de que las rela­ciones que las per­sonas for­jan entre sí tienen pun­tos claves en común con las que for­jan con las empre­sas. Los prin­ci­p­ios y fenó­menos que han sus­ci­ta­do mi interés me siguen intere­san­do en otros con­tex­tos tam­bién”, afir­ma Finkel. Y en el mun­do de la empre­sa ese interés tal vez pron­to sea recíproco.

Cog­ni­ción moti­va­da
Piéns­ese por ejem­p­lo en el val­or del com­pro­miso del per­son­al para con la empre­sa. Los estu­diosos de la gestión de empre­sas han obser­va­do que dicho com­pro­miso redun­da en ben­efi­cio tan­to de la orga­ni­zación como del emplea­do (con­clusión que a nadie sor­prende). Pero, ese com­pro­miso que siente el emplea­do ¿real­mente mod­i­fi­ca su man­era de inter­pre­tar sus expe­ri­en­cias en el tra­ba­jo y por lo tan­to de respon­der a los desafíos cotidianos?

He aquí uno de los muchos cam­pos en que los estu­dios sobre las rela­ciones de pare­ja puedan ser per­ti­nentes. En la bib­li­ografía sobre el mat­ri­mo­nio, el novi­az­go y las rela­ciones afec­ti­vas en gen­er­al, numerosos estu­dios hacen espe­cial hin­capié en la impor­tan­cia del com­pro­miso mutuo”, afir­ma Finkel. La inves­ti­gación indi­ca que el gra­do en que las per­sonas se mues­tran suma­mente de acuer­do con declara­ciones tales como estoy empeña­do en lograr que esta relación dure toda la vida” parece efec­ti­va­mente pre­de­cir la duración de la misma.

¿Por qué? En parte, esto es el fru­to de un fenó­meno cono­ci­do como cog­ni­ción moti­va­da”: la ten­den­cia de la per­sona a percibir los acon­tec­imien­tos de for­ma que enca­jen con sus obje­tivos. Las pare­jas que mantienen una relación de com­pro­miso mutuo están moti­vadas incon­scien­te­mente para defend­er los pun­tos fuertes de su relación y restar impor­tan­cia a los pun­tos débiles; en otras pal­abras, expli­ca Finkel, para sobreval­o­rar la medi­da en que su relación es mejor que la de los demás”. Y el cristal col­or de rosa se tor­na más rosa­do aún si alguien pone la relación en duda. Recuérdele a un uni­ver­si­tario que esté en ese tipo de unión el esca­so número de pare­jas uni­ver­si­tarias que resisten la prue­ba del tiem­po y le describirá una relación más inque­brantable que si nadie la hubiera puesto en entredicho.

Si estas car­ac­terís­ti­cas tam­bién definen el com­pro­miso que el emplea­do siente para con su empre­sa, ello puede influir enorme­mente en su man­era de respon­der a los con­tratiem­pos en el tra­ba­jo o a las ofer­tas de tra­ba­jo proce­dentes de empre­sas rivales. Con­tar con un per­son­al muy com­pro­meti­do es sin duda un rega­lo llovi­do del cielo para una orga­ni­zación. Para el indi­vid­uo, sin embar­go, ese com­pro­miso puede ser de dudoso beneficio.

Pen­sar que el sitio donde uno tra­ba­ja tiene val­or, que es el tipo de lugar donde uno quiere seguir tra­ba­jan­do, prob­a­ble­mente sea sano en tér­mi­nos gen­erales para las per­sonas”, afir­ma Finkel. Mien­tras que el tra­ba­jo enca­je bien con las capaci­dades del emplea­do, pague lo sufi­ciente y con­cuerde con su man­era de ver el mun­do, ten­er motivos para con­tem­plar la empre­sa des­de la ópti­ca más favor­able puede ser impor­tante para dar sen­ti­do a lo que uno hace y para alcan­zar la plen­i­tud pro­fe­sion­al. Pero lle­ga un momen­to en el que la cog­ni­ción moti­va­da puede lle­gar a ser con­trapro­du­cente para el emplea­do. El emplea­do que se com­pro­m­ete cie­ga­mente con una empre­sa que no le cor­re­sponde con el mis­mo com­pro­miso corre un ries­go”, afir­ma Finkel. La cog­ni­ción moti­va­da podría lle­var a los emplea­d­os a con­cluir equiv­o­cada­mente que nun­ca podrán estar más felices, más sat­is­fe­chos o mejor remu­ner­a­dos en otra empre­sa, lo que los hace más sus­cep­ti­bles de explotación.

Seguir sat­is­fe­chos
El com­pro­miso mutuo no es el úni­co para­lelis­mo que se puede trazar entre la vida per­son­al y la pro­fe­sion­al. Otro ejem­p­lo: los ries­gos de dis­pen­sar ayu­da helicóptero”, el tipo de ayu­da que mina la capaci­dad de los demás de valerse por sí mis­mos; esto corre el ries­go de suced­er con los com­pañeros de tra­ba­jo lo mis­mo que sucede con el cónyuge o los hijos. Pero pocos estu­dios de Finkel prom­e­ten pro­ducir tan­ta con­mo­ción, ni con may­or inmedi­atez, en el mun­do de los nego­cios como su reciente tra­ba­jo sobre la preser­vación de la sat­is­fac­ción marital.

Con el paso del tiem­po, la cal­i­dad de la vida mat­ri­mo­ni­al mues­tra una obsti­na­da ten­den­cia al dete­ri­oro. Inclu­so las pare­jas mejor avenidas pueden caer en el triste cír­cu­lo vicioso de que tú me causaste un dis­gus­to a mí, pues aho­ra te lo cau­so yo a ti”, lo que deja a ambos cónyuges cada vez más afligi­dos. Pero en un estu­dio de 2013, Finkel, jun­to con cole­gas de Vil­lano­va Uni­ver­si­ty, Reden­tor Uni­ver­si­ty Col­lege y Stan­ford Uni­ver­si­ty, realizaron prue­bas para averiguar si era posi­ble con­trar­restar la cre­ciente insatisfacción.

Los par­tic­i­pantes (120 mat­ri­mo­nios del área met­ro­pol­i­tana de Chica­go) eval­u­aron cada uno la cal­i­dad de su relación en una serie de dimen­siones: sat­is­fac­ción, amor, intim­i­dad, com­pro­miso mutuo y otros cri­te­rios sim­i­lares. Cada cua­tro meses rel­len­a­ban el mis­mo cues­tionario; tam­bién describían la pelea más impor­tante que hubier­an tenido en el intervalo.

Como era de esper­ar, a lo largo de un año la sat­is­fac­ción mar­i­tal había decaí­do en nue­stro estu­dio, lo mis­mo que en todos los demás”, afir­ma Finkel.

Pero entonces, cuan­do el estu­dio ini­cia­ba su segun­do año, la mitad de los par­tic­i­pantes empezó a recibir un con­jun­to de instruc­ciones adi­cionales: describir los con­flic­tos des­de la per­spec­ti­va de un ter­cero neu­tral”, iden­ti­ficar los obstácu­los y reflex­ionar sobre cómo super­ar­los. Esas instruc­ciones solo se dieron tres veces, en los meses 12, 1620. Y la manip­u­lación fue breve. Por tér­mi­no medio, los par­tic­i­pantes escribían durante siete min­u­tos en total”, afir­ma Finkel. Pero la inter­ven­ción dio buen resul­ta­do. Entre los par­tic­i­pantes someti­dos a las condi­ciones exper­i­men­tales, al lle­gar el segun­do año” (cuan­do se añadió el ejer­ci­cio adi­cional) la ten­den­cia diverge”.

O sea, el sim­ple recorda­to­rio de analizar los con­flic­tos de man­era más neu­tral pone freno al dete­ri­oro de la sat­is­fac­ción mar­i­tal. Las pare­jas que realizaron la tarea de redac­ción adi­cional padecían igual can­ti­dad de con­flic­tos que el grupo tes­ti­go y de igual gravedad”, afir­ma Finkel, solo que ni se eno­ja­ban ni se dis­gusta­ban tan­to por ellos”. La pre­gun­ta es si una téc­ni­ca sim­i­lar (la de pedir a los emplea­d­os que con­tem­plen los con­flic­tos con la empre­sa des­de una per­spec­ti­va respeta­da, neu­tral) podría pro­ducir may­or sat­is­fac­ción en el entorno laboral.

Algunos estu­dios sobre admin­is­tración de empre­sas iden­ti­f­i­can un perío­do de luna de miel” que sucede à la con­trat­ación de un emplea­do, segui­do de un dete­ri­oro de la sat­is­fac­ción en el tra­ba­jo. Una inter­ven­ción como la de Finkel encier­ra la posi­bil­i­dad de fre­nar el dete­ri­oro. Seguro que algunos emplea­d­os se burlarán del ejer­ci­cio y lo cal­i­fi­carán de inútil o absur­do, pero tam­poco exige dedi­car­le mucho tiem­po”, señala Finkel, y bien podría con­ducir a que el per­son­al se sien­ta más satisfecho.

Algo que me sor­prendió de los resul­ta­dos de nue­stro primer estu­dio”, afir­ma Finkel, fue que la inter­ven­ción pro­ducía que las per­sonas se sin­tier­an más sat­is­fe­chas no sólo con su mat­ri­mo­nio, sino tam­bién con su vida en gen­er­al. Si las inter­ven­ciones en el entorno lab­o­ral pro­du­je­sen seme­jantes resul­ta­dos, rep­re­sen­tarían un impre­sio­n­ante rendimien­to de una inver­sión anu­al de 21 minutos”.

Featured Faculty

Eli J Finkel

Professor of Psychology, Weinberg College of Arts & Sciences; Professor of Management & Organizations

About the Writer

Jessica Love is the staff science writer and editor at Kellogg Insight.

About the Research

Finkel, Eli J., Erica B. Slotter, Laura B. Luchies, Gregory M. Walton, and James J. Gross. 2013. “A Brief Intervention to Promote Conflict Reappraisal Preserves Marital Quality Over Time.” Psychological Science 24: 1595–1601.

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